Hacía frío, Este era el típico invierno en mi tribu. Vestimos
de abrigos azules claros muy voluminosos para mantenernos calientes, nuestra
tribu siempre ha respetado esa forma de vestir desde hace varios siglos atrás.
Salgo de mi caverna, y siento el viento soplando fuerte hacia mi cara. Hacíamos
la misma rutina diaria mi madre estaba allí esperándome para partir, trepada
sobre nuestro gigante perro oso polar, desayunamos un corte de foca, y después
mi madre me llevaba a la iniciación de edad temprana donde nos enseñaban a
controlar el elemento de nuestra tribu, el agua.
Se hacía tarde, me sujeté fuertemente a Navu, mi madre golpeó
dócilmente las riendas de Navu y empezó a correr. En mi gusto, me encantaban
los perros osos polares, pero mi tribu, básicamente los usaban para transporte
y para carga pesada, y desde hace dos años el rey y sus ministros habían
decretado, no poder tener más de dos perros osos polares en casa, lo cual hacía
que la gente tuviera menos tacto con estos animales.
Pasábamos por todo la colonia, mi casa era una de las más
retiradas. Vi a algunos de mis compañeros que también estaban montando sobre
sus osecros y sus perros osos polares en camino a la iniciación, había mucha
nieve pero a Navu no se le dificultaba
caminar, gracias a sus largas patas y no sentía frio por su largo pelaje blanquecino.
Desde donde estaba sentado podía ver el gran auditorio, hecho
de hielo era impresionante. Aquí todos los niños al cumplir quince años presentaban
su habilidad del agua control, había cinco jueces que te observaban y te determinaban,
si servías de maestro agua o no.
Pues la verdad es que todo este tiempo había tratado de
controlar mi nerviosismo, pero ver el auditorio desataban mis sentimientos.
Estoy nervioso por tener quince años. Mi madre agitó las
riendas y Navu paró de trotar. Me bajé apresurado de Navu lo acaricié y seguí a
mi madre. Las grandes puertas del edificio estaban pintadas de azul claro y
había dos lunas llenas en cada puerta. Nadie sabe si eres agua control, hasta
este día. A esta edad, mis maestros me
han enseñado todo sobre el agua, sus propiedades, sus formas y cada detalle.
Ahora lo único que tengo que hacer es confiar en mis instintos.
- Estas preparado, Clayton- dijo mi madre tratando de hacerme
sentir mejor.
-Muy listo –contesté, pero de todas formas mi voz no sonaba
convincente.
Se y todos saben qué para estas pruebas no se pueden
preparar, todos los años las cambian.
Caminé hacia la multitud de niños de abrigo azul, estar con
ellos me daba seguridad. Mi madre se despidió y le di un beso, hubiera querido
que mi padre estuviera aquí conmigo en este momento y que me diera sus palabras de anime, pero él
ya se ha ido. Nadie sabe quién es mi padre, he vivido toda mi vida con mi madre
Mary. Ella sabe quién es mi padre y de donde viene pero no le ha confesado a
nadie sobre su identidad, ni a mí.
Max mi mejor amigo vino corriendo y me sonrió, platicamos un
poco de nuestras clases de agua control, y definitivamente eso me calmo mi
nervio. Tristemente la conversación duro unos pocos minutos, pues una voz seca
y ronca fue deletreando cada nombre de cada niño que se encontraba en la oscura
sala para que pasáramos el muro de agua y comenzara nuestra prueba.
-Christopher Sactrofort- dijo la extraña voz. Christopher el
niño más tímido de mi clase pasó al frente, atravesó el agua y lo perdí de
vista. –Zack Hest Nara Taylor, Venus Claik- . Cada vez había menos personas en
la sala quedábamos Max, una niña pelirroja, Nepsol y otra niña que jamás había visto,
que por cierto era bonita.
- Clayton Galloway-. En cuanto me nombraron, noté gotas de
sudor en mi cara cayendo a velocidad, levante mi mano le di una seña de adiós a
Max y atravesé el agua.
El agua me sentaba bien, bueno a todos de mi tribu, el agua
me pegaba en mí cabeza.
El lugar era lóbrego, parecía estar en el exterior no en un
lugar cerrado, veía cinco estrellas muy brillantes y una luna llena. El lugar
está completamente vacío. Comienzo a caminar y noto que el suelo comienza a
ablandarse. Siento curiosidad en mi mente y toco el suelo. Del suelo empezaron
a brotar manantiales de agua caliente, que me quemaban los pies. El agua
aumentaba de nivel y ahora estaba al nivel de mi rodilla. Si el agua seguía en
contacto con mi piel, me quemaría.
Vi la luna llena y sentí mucha fuerza cargada por mis venas.
En la clase de elemento agua y sus propiedades, nos habían enseñado que los
maestros agua podían mantener su cuerpo muy caliente o muy frió ya que nuestro
cuerpo tiene un setenta por ciento de agua.
Esa era mi idea, si lograba mantener mi cuerpo lo
suficientemente frió el agua caliente no me afectaría y tendría contingencia
de seguir vivo.
Permanecí viendo la luna, y moviendo mis manos en círculo
para mantener la corteza de hiel firme a mí alrededor, lo estaba logrando.
Sentí mi cuerpo frío y me relaje un poco, ya no sentía dolor.
Pensé en rogarle a él
dios Poseidón, jefe de mi tribu, que me diera mucha fuerza para mantenerme frío, el agua me llegaba a mis hombros y se me dificultaba continuar la corteza de hielo, nunca en mi
vida había hecho algo así.
Un grito penetro el silencio, no estoy solo.
este es mi primer capítulo de mi historia
ResponderEliminarHolaa!! Debo decirte que me ha gustado mucho el primer capítulo de tu historia, solo una cosita, podrías cambiar la letra del texto?? Esque se hace, en algún momento, dificil de leer, porque es algo torcida y tal, si la cambias seguro que se hace mejor de leer y se disfruta más. Un besazo y sigue así.
ResponderEliminarThe perks of being a wallflower a mi tambn me gusta esa historia
Eliminargracias
ResponderEliminarMe gusta tu historia,Poseidón siempre cuando escucho ese nombre me recuerda a Percy Jackson jaja,si quiere puedes entrar a mi blog elplanetadeltributo.blogspot.com y sigue escribiendo,lo haces muy bien.
ResponderEliminarme metere a tu blig
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